domingo, 6 de noviembre de 2011

Discriminación por preferencias sexuales



Para comenzar a entender un poco más acerca de este controvertido tema, comenzaremos por hablar sobre en qué consiste dicha discriminación.
En nuestro país la discriminación hacia las personas con preferencia sexual distinta a la predominante o por su expresión de género está sumamente arraigada, como lo indican datos de la Primera Encuesta Nacional sobre Discriminación de Sedesol - Conapred. 

Las diversas conductas homofóbicas van desde el rechazo y la exclusión hasta los crímenes de odio en contra de homosexuales, lesbianas,  bisexuales y transexuales. 

El miedo a la diferencia, alimentado por la ignorancia y los prejuicios ancestrales, provocan que muchas personas sean agredidas verbal o físicamente, en lugar de respetar su manera de ser y el derecho de cada quien a ejercer su sexualidad conforme a su preferencia.

Bueno, como vemos es un tema en el que menosprecian, ridiculizan, maltratan tanto física como psicológicamente, entre otras muchas cosas, a personas quienes tienen distintas preferencias sexuales.
Como todos sabemos estas  preferencias sexuales no son un tema reciente, sino que la sociedad se ha encargado de mantenerlo oculto debido a los diversos discursos moralistas que nos han inculcado desde pequeños, pero que, debido a las diversas libertades como las de libre expresión y libre ejercicio de la sexualidad, estas personas que mucho tiempo han sido reprimidas ahora pueden ejercer más libremente su sexualidad.

Aunque esto no es historia de cuento de hadas, el final no ha sido verdaderamente feliz, si bien es cierto que ahora hay más libertades, aún siguen y muy probablemente seguirán existiendo personas, que por escaza educación y mente cerrada, siguen reprobando conductas que no vayan de acuerdo a prejuicios impuestos.

Esto lo vemos día a día, por ejemplo, cuando dos hombres se besan, muchas personas comienzan a lanzar comentarios reprobatorios e incluso incoherentes y despectivos, debido a la falta de argumentos, hacia esas personas que desean expresar abiertamente su gusto o su amor hacia una persona de su mismo sexo.

Por otro lado también es cierto que ya no somos tan influenciados por los discursos religiosos como lo estábamos en épocas de antaño, pero es claro y a la luz de todos que no todos hemos alcanzado este grado de crítica ante lo que expresan los demás. Con esto no quiero empezar un debate ante las distintas creencias religiosas, este tema se tratará más adelante, pero debemos poner en claro que estos discursos religiosos hacen una clara discriminación ante las preferencias sexuales de cada persona, por lo que emiten juicios que son basados de acuerdo a “lo que ordena Dios” y no de manera objetiva.

Como podemos ver en esta pequeña introducción sobre este tipo de discriminación, es claro que está latente en estos tiempos ¡en pleno siglo XXI!, por lo que consideramos importante y necesario realizar algunos artículos sobre este tema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada