domingo, 6 de noviembre de 2011

Discriminación a las mujeres

                     
En nuestra sociedad, y no nos referimos específicamente al caso de México en particular sino a toda la sociedad en general no se ha alcanzado la igualdad de las mujeres, aun en nuestros tiempos se sigue discriminando a la mujer desde diversos ámbitos, como en el hogar, en el ambiente laboral, en escuelas, por el libre ejercicio de su sexualidad y hasta en las calles.

Con diversas acciones vemos claramente que esto ha venido desde mucho tiempo atrás y aunque se ha intentado de muchas maneras alcanzar la verdadera igualdad de la mujer y el hombre, la primera sigue considerándose como inferior al segundo, esto a pesar de que en la mayoría de los países democráticos hay leyes que establecen la igualdad de género esto aún no es algo, como muchas otras leyes, que se lleve a la práctica, quedan como meros discursos.

Nosotros como jóvenes que estamos recibiendo una educación crítica, no podemos comprender que a pesar de tanto avance en diversos ámbitos, siga existiendo tal desigualdad, si se supone que ya es obligatoria la escuela hasta en nivel de preparatoria, como el caso de México y otros países, cómo es posible esta situación. Esto nos lleva a suponer que la educación impartida no promueve lo suficientemente la igualdad entre hombres y mujeres. 


Pero no sólo es responsabilidad de la educación en la escuela sino también de la educación que se imparte en el hogar, ya que aún hay muchos hogares machistas en los que la mujer se ve sólo como una propiedad del hombre y a su servicio y no como una persona igual a él. Por lo que lo hijos crecen con tal ideología, que la mujer debe ser sumisa y solo dedicada al cuidado de los hijos y del marido y únicamente destinada a las tareas del hogar; las hijas crecen con la mentalidad de inferioridad ante los hombres e incapaz de realizar tareas distintas a las del hogar.

Con ello pues es claro que las mujeres no luchan ni aspiran por obtener su igualdad y respeto, debido al conformismo que les han inculcado.
Aunque también es cierto que estas costumbres ya no están tan arraigadas como antes, ahora se da un mayor acceso de las mujeres en el ámbito laboral, incluso ahora hay hogares “modernos” en los que el hombre se queda en casa cuidando a los hijos y las mujeres son el sustento de la casa u otro caso en el que tanto la mujer como el hombre trabajan. Pero claro son realmente pocos los casos en los que se da realmente la igualdad del hombre y la mujer, porque se sigue dando la preferencia a los hombres, especialmente en algunos oficios en los que no se considera a la mujer apta para realizar dichos trabajos.

Es trabajo de todos, especialmente de los jóvenes que apenas nos vamos a incorporar al ámbito laboral, luchar por alcanzar tal igualdad, por eso nos están educando para que seamos críticos y no sumisos al sistema, para así poder luchar por nuestros ideales y rechazar todo lo que atente a nuestros derechos, como lo es la igualdad.


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