martes, 8 de noviembre de 2011

Como te ves te tratan


La manera para saber en qué estrato social te encuentras, es la cantidad de dinero que tienes. Es cierto, que mientras más dinero tengas mejor te tratan las personas.

Un claro ejemplo, lo podemos ver en la escuela ya que cada quien comienza a hacer su bolita de amigos pero siempre o la mayoría de las veces se busca un estatus y comienza la discriminación ya que por ejemplo, nos fijamos de qué marca son sus tenis, sus pantalones, sus blusas (playeras) etc. etc. etc. nos fijamos en pequeñeces que no tienen gran importancia.


Así comienza la discriminación y con ello las burlas y los malos tratos, es lamentable que no reconozcamos que todos somos iguales y que no importa el dinero ni el estatus que tengamos en la vida porque a fin de cuentas todo eso se pierde.


Como vemos es reprobable el hecho de que se valore a una persona por sus posesiones y no por cualidades y virtudes.

Por desgracia es lo único que nos ha traído el modelo capitalista, formar una sociedad consumista y acumulativa, en la que la posesión es de pocos y la pobreza de muchos, y lo peor es que esta situación sea una de las mayores causas de discriminación.

Claro, tampoco podemos decir que la culpa sólo es del sistema, pues la responsabilidad es de todos, ya que cada uno puede decidir qué hacer y cómo actuar, pero no lo hacemos de forma correcta la mayoría de las veces.

Asumimos que la apariencia muestra la calidad de la persona, pero es un gran error, le damos el valor a una persona según la marca con la que vista, cosa inadmisible porque el traer tal o cual prenda de una marca reconocida no te hace una mejor persona, pero muchos lo creen.

Lo principal que debemos hacer es no juzgar por la apariencia de las personas, pues ésta, valga la redundancia, puede ser simple apariencia. Demos la posibilidad de que nos demuestren cómo son en realidad, pues la posesión de bienes y capital no te sirven para ser una mejor persona, y la ausencia de ellos no te hacen la peor.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Discriminación por falta de dinero



Tal vez, nos parece que vivimos en un mundo de colores al no darnos cuenta de la discriminación que se vive día a día, pero no lo es: el dinero entre otros factores igual de importantes, son la raíz de la división social en México. Esto es lo que nos revelan los resultados de la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010 (Enadis).

Cuando a los encuestados por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) se les preguntó por qué han sido discriminados, la mayoría respondió: "no tener dinero". Así, seis de cada 10 mexicanos consideran que la riqueza es la principal causa de división social de lo cual deberíamos de estar avergonzados ya que el dinero no es motivo de discriminar a las personas porque  existen otras cosas más valiosas como los valores, su forma de ser, entre otras cualidades  por la cual deberíamos de apreciar a las personas.

Nosotros pensaremos que las condiciones específicas de la población no provocan discriminación, pero la riqueza es una de las tantas cuestiones que más nos sorprende.
Algo que ocurre muy común aunque suene de telenovela es que muchas de las veces este tipo de discriminación puede llegar a afectar incluso en las relaciones sentimentales, ya que, algunas de las veces los padres se niegan aceptar de que sus hijos en este caso de un nivel social alto tengan vínculos con una persona con un nivel social más bajo que ellos.

Al separar a estas personas trae consigo muchos problemas que a la larga pueden causar problemas más graves como depresión e incluso la muerte.

Soluciones

La discriminación por motivo de discapacidad es un fenómeno presente en nuestra sociedad, que experimentan cotidianamente muchas personas con capacidades diferentes..

Aunque se están haciendo progresos importantes en el reconocimiento de los derechos y de la igualdad de las personas con discapacidad, todavía son muchos los casos en los que las personas con discapacidad encuentran obstáculos importantes para llevar una vida plena y participar, en pie de igualdad, en las actividades que desarrollan los demás ciudadanos.

 Algunos de esos obstáculos se dan en ámbitos tan cruciales como el acceso a la educación y al empleo, que determinan las posibilidades de desarrollo personal y de integración y participación social en nuestras sociedades.

La información recopilada muestra también que es posible luchar contra la discriminación por motivo de discapacidad, y que una buena forma de hacerlo es a través de las organizaciones representativas del sector de la discapacidad, utilizando la fuerza que da la unidad y la razón que da la justicia.

 Muestra que es posible lograr éxitos en esta lucha utilizando las vías legales existentes, porque el problema no es tanto la falta de mecanismos para combatir la discriminación como el desconocimiento de su existencia, y que es muy importante actuar no sólo para cambiar el entorno construido, las normas legales que regulan la convivencia y las características de los productos y servicios, sino también las mentes de los ciudadanos, para que se extienda la conciencia de que una sociedad que no discrimine a las personas con discapacidad será, en definitiva, una sociedad en la que todas las personas podrán vivir mejor.

Debemos de acudir a las instancias respectivas para que si en algún momento alguien es discriminado se proceda de la mejor forma para que sus derechos sean respetados, pues antes la ley todos somos libres e iguales, y por lo tanto deben prestar la misma atención a las denuncias que pongan estas personas.

Aunque como seres pensantes y humanos el cambio debe comenzar con nosotros. Si modificáramos nuestra forma de pensar y de actuar, pero sobre todo si dejáramos de ser egoístas construiríamos una sociedad mejor, una verdadera sociedad igualitaria, en donde no habría discriminación de ningún tipo, no es tarea fácil pero tampoco imposible.

humillados y ofendidos


"Las personas con capacidades diferentes, que requieren de silla de ruedas para trasladarse, sufren de la falta de cultura vial de la ciudadanía y las autoridades", lamenta Froylán Fernández Moreno, un hombre de 73 años de edad, quien no puede caminar.

Señala que en Oaxaca, no siempre se respetan los accesos a las banquetas y lugares de discapacitados, además de que hacen falta rampas en los edificios gubernamentales y privados, aunque debemos admitir que este no es problema específico de Oaxaca, sino de todo el mundo, aunque en unos lugares menos que en otros.

Dice que muchos gobiernos se han ofrecido para apoyar a los discapacitados, sin embargo, menciona que la oferta se queda sólo en palabras y no trasciende a las acciones.
Denuncia que son víctimas de atropellos por parte de los prestadores del servicio de transporte urbano. Además, cuando cruzan una calle, el camión se les viene encima.

Estas acciones las vemos día a día, personas que se sienten superiores sólo porque no tienen alguna discapacidad humillan, maltratan y hacen mil acciones para demostrar el repudio que sienten hacia estas personas que lo único que hacen es luchar para ganar el derecho a una vida digna y normal igual a la de los demás.

Desgraciadamente esta lucha cotidiana de las personas con capacidades diferentes no es apoyada por las autoridades, las cuales en estos tiempos se preocupan más por las elecciones del 2012 que por los problemas realmente importantes como en este caso brindarles espacios a estas personas para que puedan llevar una vida normal.

Nos falta educación, es tal vez la principal razón por la que llevamos a cabo este tipo de discriminaciones, en las que prefieren “hacer leña del árbol caído” en vez de apoyar a estas personas que muchas veces necesitan ayuda, pero por la apatía de la gente no hace nada por ellos, al contrario les hacen la vida más difícil.

Debemos ser concientes de que nadie está exento de en algún momento tener un accidente y quedar de alguna forma discapacitado, sólo en ese momento cuando la sociedad se comporte indiferente y humillante con ellos veremos lo que es ser discriminado por estas razones y tomar conciencia de lo que sienten estas personas.


Pero, ¿para qué esperar a que esto ocurra?, cambiemos nuestra mentalidad hoy, ayudemos a las personas con capacidades diferentes, y si aún nuestra indiferencia sigue, pues al menos no humillemos a estas personas, no les hagamos la vida aún más difícil de lo que ya es.

Discriminación a discapacitados y enfermos

Los discapacitados a veces tienen dificultad para ciertas actividades consideradas por otras personas como totalmente normales, como viajar en transporte público, subir escaleras o incluso utilizar ciertos electrodomésticos. Sin embargo, el mayor reto para los discapacitados ha sido convencer a la sociedad de que no son una clase aparte. Históricamente han sido compadecidos, ignorados, denigrados e incluso ocultados en instituciones.
Hasta la segunda mitad del siglo XX fue difícil que la sociedad reconociera que los discapacitados (aparte de su defecto específico) tenían las mismas capacidades, necesidades e intereses que el resto de la población; por ello seguía existiendo un trato discriminatorio en aspectos importantes de la vida. Había empresarios que se resistían a dar trabajo o promocionar a discapacitados, propietarios que se negaban a alquilarles sus casas y tribunales que a veces privaban a los discapacitados de derechos básicos como los de custodia de los hijos. En las últimas décadas esta situación ha ido mejorando gracias a cambios en la legislación, a la actitud de la población y a la lucha de los discapacitados por sus derechos como ciudadanos e individuos productivos.

Los discapacitados, en el ejercicio de sus derechos, han luchado por establecer los siguientes principios: ser evaluados por sus méritos personales, no por ideas estereotipadas sobre discapacidades; conseguir que la sociedad realice cambios que les permitan participar con más facilidad en la vida empresarial y social (facilitar el acceso con sillas de ruedas al transporte público, a edificios y a espectáculos) y, finalmente, integrarse con la población capacitada.
El movimiento a favor de los derechos de los discapacitados ha encontrado una cierta oposición en grupos que consideran un coste prohibitivo realizar los cambios necesarios. Además, la ausencia de instalaciones que facilitarían la integración de los discapacitados en la vida pública es utilizada a veces por las personas capacitadas como excusa para ignorar este tema.
Así como se discrimina a los discapacitados físicos o mentales, también se hace lo mismo con los que padecen alguna enfermedad, y el ejemplo más común en este caso es el de los infectados por el virus del VIH/SIDA
En la actualidad, los enfermos de VIH/SIDA son uno de los grupos más grandes de marginados. Se los discrimina de todas las formas imaginables:
-Niños y adolescentes expulsados de sus hogares por sus propios padres.
-Estudiantes expulsados de los colegios para "proteger" a los demás alumnos. Y hasta marchas de padres exigiendo la expulsión de los mismos para velar por la seguridad de sus hijos.
-La prensa amarillista que dedica gran parte de su tiempo a hacer del sufrimiento de los enfermos un objeto del sensacionalismo.
-Discriminación en la denominación, al llamarlos "sidosos", "sidáticos", "sidóticos", etc., cuando el término correcto sería "enfermo de SIDA".
-La discriminación social por parte de algunos, al afirmar que el SIDA es una "enfermedad justiciera", que viene a limpiar al mundo de homosexuales, drogadictos y prostitutas.
-Personas que aún son aptas para el trabajo, que aún así son expulsadas de sus empleos.
-Profesionales que niegan su atención "por miedo a infectarse".
La palabra discriminación puede identificarse con muchas otras palabras: crueldad, frialdad, indiferencia, odio, maldad...
Las minorías son discriminadas solamente por ser menores en cantidad, pero habría que pensar qué pasaría si, por ejemplo, la mayoría de las personas fueran negras y sólo un porcentaje de la población mundial fuese blanca. Entonces se cambiarían los roles, lo que significa que los negros son discriminados sólo por ser una minoría, y no por ser inferiores.
Sería bueno que alguna de las personas que discriminan a los otros por ser diferentes fueran distintos a los demás sólo por un día, para que entendieran la humillación a la que ellos deben someterse cotidianamente.
Cada vez que se discrimina a alguien se hace porque esa persona es diferente. Pues bien, esto es porque las diferencias que muestra son notorias (por ejemplo, un negro, un discapacitado, etc.). Pero nadie se ha puesto a pensar en que en uno u otro sentido todos somos diferentes en pequeñas aspectos. Lo cual sería lo mismo que discriminar a alguien porque tiene el cabello más largo o más corto, o porque le gusta jugar a tal o cual deporte, o porque tiene los ojos de un determinado color.
Las personas con discapacidad pueden darnos lecciones de vida que jamás nos imaginamos. Por supuesto, siempre que encuentren quien los apoye no quien les ponga trabas y se empeñe en hacerles la vida más difícil.

Noticia...

Ahora les presentamos una noticia en la cual se demuestra que la discriminación y abuso está presente en nuestra sociedad y en el Estado.

Violan derechos de indígenas incluso los gobiernos de izquierda, señalan expertos.

Las constituciones plurinacionales promulgadas en algunos países no se aplican cabalmente.
Carolina Gómez Mena
Periódico La Jornada
Jueves 29 de septiembre de 2011, p. 19

En América Latina la situación de los pueblos indígenas sigue siendo difícil y se caracteriza por la violación a sus derechos, el despojo de sus tierras y recursos naturales, así como por la imposibilidad de acceder a puestos públicos e incidir en las políticas de gobierno, aun en los países en que se han aprobado constituciones plurinacionales y que son de corte progresista.

Se advirtió lo anterior durante el primer día de actividades de las terceras Jornadas andino-mesoamericanas, movimiento indígena: tierra-territorio, autonomía, Estado y transformación social, organizadas por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Xochimilco, en las que participan representantes indígenas de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México y Perú.

Fabiola Escárzaga, profesora del Departamento de Política y Cultura de la UAM-Xochimilco, señaló en entrevista que las constituciones plurinacionales promulgadas en algunas naciones no se aplican cabalmente, por lo cual continúan la discriminación y el atropello de los derechos de los integrantes de las etnias originarias, aunque subrayó que esto ocurre en mucho menor medida que en las economías neoliberales, donde la situación de los indígenas es peor.

El problema es que el cumplimiento de las reivindicaciones no se ha traducido en leyes plasmadas en las constituciones ni en las políticas oficiales. Así que tanto en estos gobiernos de izquierda como en los neoliberales hay una intensificación de las políticas extractivistas; se amplían las concesiones a empresas trasnacionales para el uso de los recursos de los territorios indígenas y, por tanto, no se están respetando los derechos de las etnias que fueron reconocidos en las constituciones.

La académica puso de ejemplo lo que estamos viendo con el gobierno de Evo Morales por la construcción de una carretera que atraviesa una reserva ecológica, y que ahora paró la obra (temporalmente). En Ecuador es peor, porque el presidente Rafael Correa no hizo una alianza con la organización indígena que fue protagonista del movimiento, y qué decir en los países con gobiernos neoliberales: ahí la situación es mucho más trágica.

Expuso que el encuentro busca conocer las experiencias en diversas naciones y discutir los mecanismos que se han planteado las agrupaciones e integrantes de estos pueblos para revertir la situación en que se encuentran

Discriminación en México


En México somos uno de los países más racistas, eso no lo niega nadie, pero es debido al elevado número de casos de discriminación registrados pero no denunciados que se dan todos los días y que nos ponen en el radar. Lo peor del asunto es que esta situación es hacia nosotros mismos la mayoría de estos casos. Las comunidades indígenas en México viven en una marginación y realmente en el olvido de la sociedad y gobierno, que los rechaza porque son diferentes y se han negado a cambiar sus costumbres ya que atesoran sus estilos de vidas tan diferentes.

Son muchos los que usan el término “indio” en un tono despectivo y humillante para con estas personas que sólo buscan ganarse la vida, como todos hacemos y como bien dice Perla Cristal Gómez en Vivirméxico, cuando intentan vender sus artesianas la policía incurre en un trato despectivo y en vez de simplemente multarlos, como a cualquier ciudadano, se les trata con la punta del pie, insultándolos y muchas veces recurriendo a la violencia física.  Sólo porque hablan, visten y se ven diferentes a nosotros la “gente de la ciudad”, “civilizados y superiores”, según la concepción de estas personas ignorantes y faltos de patria pero que si están gritando: ¡Viva México!, el 15 de septiembre.
¿Por qué les llamo faltos de patria? Sencillo, los pueblos indígenas y su cultura en máximo apogeo durante la era precolombina son los verdaderos antecesores de nuestro país, a los que debemos respetar y mantener presentes en nuestra cultura actual, rescatando tradiciones y el valor histórico que tienen para la humanidad. 

Esto no quiere decir que cambiemos nuestro estilo de vida occidental al que aspiramos, creo que ya es tarde para eso, pero sí debemos respetar e incorporar a nuestra cultura general ese gran legado que se nos dejaron de épocas anteriores a la conquista, y que aún persisten en el día a día de muchas personas, que si bien son minoría no dejan de ser importantes ya que ellos también son mexicanos, también tienen derechos humanos y un gran valor al ser los portadores de una cultura que es patrimonio de la humanidad y debería serlo del pueblo de México.

Me encantaría que se llevaran a cabo más movimientos como la manifestación indígena que ocurrió en Guadalajara donde se alzó la voz para exigir se respeten los derechos que les otorga la constitución y el derecho de ganarse la vida de manera digna y con su propio trabajo.